Finalmente, el futuro de la IndyCar se ha visualizado este martes con la revelación de las primeras imágenes del monoposto que se usará a partir de la temporada 2028.

Con un exterior que da continuidad al modelo actual, innovaciones técnicas y refuerzos de seguridad, la categoría, en conjunto con Dallara y los fabricantes de MOTORES, es como la serie buscará renovar su producto deportivo, el cual entró en uso en 2012.
Además, se ha planteado que el IR-28 supere los tiempos de vuelta actuales y bata récords de pista, incluido el del Indianapolis Motor Speedway, establecidos en 1996 por Arie Luyendyk a una y a cuatro vueltas.
El auto, llamado IR-28, pesará aproximadamente 45 kilogramos menos que el modelo actual, lo cual volverá a ofrecer más oportunidades de rebases. Actualmente, dependiendo del tipo de pista, pesa entre 790 y 810 kg, pero se pondrá a dieta tanto al Aeroscreen como al componente híbrido como a la carrocería en general.
Si bien ya se había anunciado que se utilizarán motores V6 doble turbo de 2.4 litros de capacidad, su potencia se ha fijado en 760 caballos de fuerza, en lugar de 800 hp. La potencia del componente eléctrico se actualizará en tiempo posterior.
Esto, porque el sistema híbrido recibirá una actualización masiva, en la que se ha contratado a la empresa británica Helix para que sea el nuevo proveedor. En lugar del sistema de supercondensadores presentado por Honda y Chevrolet, se incorporará una central de almacenamiento de energía (ESS) basada en baterías, suministrada por BOLD Technology, que ofrecería hasta 14 veces la capacidad de almacenamiento que el componente actual.

A nivel exterior, el nuevo coche presentará nuevos alerones delanteros y traseros, con diseño dependiendo del tipo de trazado. Para circuitos callejeros y permanentes, su aspecto será más agresivo, mientras que en los óvalos de alta velocidad habrá máxima carga aerodinámica con resistencia mínima a la turbulencia.
Los paneles digitales que se utilizaron en 2015 regresarán, para mostrar la posición del piloto durante las sesiones en pista. Además el cubremotor tendrá una ventana transparente que resaltará la imagen de marca de los fabricantes de motores.
El Aeroscreen, que para su debut se incrustó en la carrocería existente del DW-12, ahora estará integrado desde la fase de desarrollo del auto, siendo aún más ligero que la segunda versión, pero más estilizado y aerodinámico.

Como consecuencia, el habitáculo tenga dimensiones más amplias, se desarrollará un flujo de aire interno optimizado y a un sistema de refrigeración mejorado, a fin de combatir las altas temperaturas en eventos físicamente demandantes.
Las estructuras laterales volverán a ser reforzadas, con el objetivo de minimizar la posibilidad de lesiones, cuya tasa ha sido más alta este año. Para evitar despegues en incidentes de alta velocidad, el chasis contará con estabilidad mejorada, mientras que para evitar que se enganchen las ruedas entre autos, se reincorporarán protecciones situadas detrás de los neumáticos delanteros y delante de los traseros. Dichas piezas también ayudarán a optimizar el rendimiento aerodinámico.
Se terminará el desarrollo de amortiguadores entre los equipos, lo cual era el único gran componente automotriz sobre el que se podía trabajar. AXIS, perteneciente a Penske Racing Shocks, proveerá esta pieza, que incorporará una plataforma con un sistema convencional de varilla de empuje (pushrod) y conjunto de muelle y amortiguador (coilover), complementado con un tercer elemento de control de movimiento vertical (heave).
Adicionalmente, IndyCar incorporará barras estabilizadoras ajustables electrónicamente desde las cabinas, lo que permitirá una puesta a punto más precisa y despejará el espacio interior al eliminar mandos y palancas.

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